La realidad como tú

La realidad transcurre sola, sin un mínimo de tu esfuerzo – la negación de la realidad exige esfuerzo

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La realidad como tú

La realidad es como un gran río, lleno de misterios, lleno de incertidumbres, de crueles leyes de la vida. Mientras no le confíes tu vida, no tiene ojos, ni corazón ni razón.

Todo el mundo piensa que está solo, pero todo esta con él, solamente duerme y es invisible para él, mientras el hombre viva su mundo. La realidad está aquí y ahora, si estás con ella, ella está contigo. Sin embargo sólo unas pocas personas están con ella. Todos se elevan por encima de ella y defienden el mundo en su interior. Por lo tanto la realidad sigue estando en su lado – como alguien que te roba el tiempo.

El presente que tienes es antes de ser. Todos se benefician de su presente, pero nadie lo salda con opiniones. Toma cada opinión (externa) como la primera y única y podrás saldar tu presente. Las personas la toman como la última y, por eso, a su presente le quitan el peso del hombre.

El niño le otorga un peso al presente para el juego, pero cuando una persona crece, le debe dar a todo lo que hace todo el peso. Sólo entonces eso podrá vivir y ser real. Tú no eres la realidad, pero la realidad es como tú, si la nombras.

Sólo desde el otro lado la vida te amolda – nunca lo hace desde tu lado. El presente, que está en ti no lo ves y es completamente exacto desde el otro lado, si el presente que está antes de ser y en el cual estás antes de ser no lo estafas desde tu lado.

Según la regla de Dios / estás en un estado invertido en el presente que es antes de ser y también el presente está en ti antes de que seas. Si permitieras que todo el presente que está en ti antes ser y abandonaras el presente en el que te encuentras y que es antes de ser, podrías hacer emerger el lugar del presente. De este modo las personas entre sí se permitirían y se asentarían en el presente.

El hombre es un desterrado del paraíso – de la realidad, pero vuelve a él después de confiar en la realidad.

El hombre se define en relación con el presente como un sostenido – se beneficia del crédito del presente dado, que es antes de ser o como un bemol – cuenta con el presente interno y abandona el externo. El hombre elemental desea crear del crédito un crédito eterno, pero cae en una eterna deuda – el hombre secundario devuelve el crédito dado del presente dado, que es antes de ser.

Comienza el tiempo de un presente que sumaste en el presente antes de que sea con cada día que le pusiste peso a las cosas. Sin embargo, con todo lo que tomaste del peso para ti se lo has quitado al presente.

El presente está en la última etapa de maduración y, si lo has dejado como el último juguete en la vida, es lo que madurará.

El presente está en ti, alguien le da todo el peso y otro en su nombre juega una ilusión. El presente en ti te dice »eres lo que eres«, el presente que está ante ti te invita a ilusión de ti mismo »serás lo que serás«. Si condicionas el presente, ningún hecho finalizará en un hecho ajeno o en una ilusión.

Uno debías elegir – lo que elijas vivirá, lo otro se apagará. Quien haya vivido el presente en si mismo, en el otro lado se le dibujará lo mismo, quien haya vivido a expensas del presente antes de que sea, en el otro lado no tiene nada.

La realidad transcurre sola, sin un átomo de tu esfuerzo, la negación de la realidad requiere un esfuerzo.

El mundo entero vive negando la realidad, miles de mundos falsos – subjetivos enfrentando la realidad. El hecho de no aceptar las reglas »es como es« y »será lo que será« impulsa al hombre a vestir su alma y crear una imagen de su mundo. Cada creación de su propia realidad sobre la verdadera realidad requiere un esfuerzo del hombre, a veces incluso su vida, miles de vidas… Lo cual es cruel y triste sabiendo que tu alma puede descansar sólo en la realidad. La realidad es como Tú y transcurre automáticamente, si confías en ella y no te escapas a tus chantajes.

No puedes cambiar la realidad,
pero ella puede cambiar como tú,
cuando pones tu esencia, tu octavo en la confianza
y no construyes más tu mundo según ella.

Así la realidad adquiere los ojos, el corazón, la mente del hombre
y ya no es más una montaña rusa,
que va a toda velocidad en las pistas de la vida hacia la eterna oscuridad.

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