La calle

Conoces la vida no para saber responder, pero para ser capaz de callar 

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Las personas corren dentro de los ríos del tiempo sin contenido, los niños arman en los contenidos sin espacio para ellos y ya queda nadie que se quede quieto como una calle que corre por debajo de los pasos de la vida.

Hoy en día, la gente vive la vida como un desafío, pero nadie ama nada de verdad. Para poder amar algo, tienes hacer silencio dentro de ti. No hay un desafío si no estás en el juego y no existe el amor hasta que estés en el juego.

Cada desafío es un juego del presente en las manos de un futuro difícil de alcanzar, sólo los pasos de la ignorancia son los pasos del presente, lo que abre el futuro.

Conoces la vida no para saber responder, pero para ser capaz de callar. Porque nunca se ha necesitado más que esto: callar y escuchar para que la vida pueda hablar.

Esta época en la que vivimos es peligrosa, ya que en los bordes afilados de los desafíos tiene lugar el último acto de este mundo. Por lo tanto haz silencio dentro de ti para que la balanza no se vuelque y que tu alma no se rompa en los bordes de tus propias palabras y acciones.

El hombre es una criatura de múltiples contenidos a través de las cuales aprende a aceptar el silencio o la muerte en uno mismo. Todos los contenidos son sólo un sueño, un desafío sin amor – hasta que el hombre no haga silencio la vida no puede hablar con los contenidos del hombre.

El primero y el último acto de este mundo se realiza en silencio y sólo en las calles del silencio juegan los niños a la vida, porque hay infinito espacio para ellos.

 

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