El hombre sabe

El ser humano es la única criatura que es esencialmente destructiva 

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El hombre sabe

También si todo el mundo engañara y no hubiera ningún tipo de comparación con un exterior que no engaña, el hombre sabría en su interior que engaña. Porque su presencia le habla de todo, donde engaña y engaña en todo, donde caza y compone cualquier cosa más que la presencia básica. Sólo la presencia básica es pura, ya que no se refleja en ninguna parte. Sin embargo, mientras el hombre se refleje en algo, engañará a su presencia básica en el espejo y el espejo lo separará de él y, por lo tanto, de sí mismo.

La nada en el todo – el todo en la nada, uno con otro se entrecruzan. Todo se entrecruza, porque se engaña y todo se engaña, porque se entrecruza – pero solo el hombre es consciente de su engaño.

La presencia básica es la nada en el todo. Mientras el hombre no le da su consentimiento se reflejará como el todo en la nada – pero sigue siendo apenas la nada en el todo. En el momento que el hombre accediera a ella sería como una semilla que cae en su muerte, y renacería la primavera en el todo.

Una vida en el todo, estructurada en miles de vidas – una conciencia, constituida en miles de presentes o conciencias.

Únicamente el ser humano está constituido por el todo en el exterior y está estructurado desde el interior – es un individuo que tiene anclada en sí la división por la mitad – la división de la conciencia en el yo y el tú. Dependerá de cada individuo si respetará esta división, que hundida en uno mismo y se comparará en la vida o usará la mitad o la división de la otra parte para la totalidad de su lado. Si se divide por el todo y a través de la nada, todo en si mismo se reducirá hasta el octavo, pero si el todo lo utiliza para su propio rompecabezas, la nada en él por el todo y la inconsciencia del todo crecerá hasta ser una totalidad.

Todo está estructurado desde el exterior:
– ondulaciones – división por la mitad,
– microcosmos – división en un cuarto,
– macrocosmos – división en un octavo.
 
El ser humano es la única criatura que es esencialmente destructiva, porque sólo la división o la destrucción en uno mismo construye al hombre o el contrapunto en el otro lado. Todo lo que es constructivo en uno mismo es destructivo en el otro lado. Pero cuando la otra parte acepta su base – en la división hasta el octavo o la muerte en uno mismo por el todo, el todo está separado de la nada y la nada sale de la cruz del todo.

Jesús aceptó la destrucción total o la muerte por el todo, de esta manera por Él el todo y la nada se encuentran separados en el hombre, pero hasta que madure el todo o la nada en en ti, hombre, se apagan las estrellas del todo en la cruz del Único en el reflejo de las diferencias de la nada no aceptada y todas se apagan en la cruz solas.


Cuando el hombre se apague como una estrella del todo en el cielo de la nada del Señor,
el Señor se levantará de la cruz de su Hijo
y separará a los hijos de los hijos y reunirá en un solo todo lo que es el Suyo.

Todo lo que estaba unido por la regla del todo en la nada,
será constituido del todo a la nada.
Y todo lo que se haya constituido por la regla de la nada en el todo,
se estructurará de la nada en el todo.

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