Lejos en el interior del invierno yace la primavera

Con la pequeñez ofendes al grande – alegras al pequeño

LEJOS-EN-EL-INTERIOR-DEL-INVIERNO-YACE-LA-PRIMAVERA
LEJOS EN EL INTERIOR DEL INVIERNO YACE LA PRIMAVERA


En este momento todo se asienta en la muerte,
pero nada de lo que te asienta es real,
pero la muerte es real, por eso acéptala y abrirás el espacio de la vida.

El Señor es una información de la otra parte, no está en sí mismo.

En los sueños el hombre lloraba, reía, experimentaba únicamente la vida o la muerte en los sueños, porque nadie es su propia información, cada uno es sólo el lado del otro lado, si está de acuerdo o no.

Fuiste incógnita, la mitad de todo – alguien se quedó en si mismo, sin embargo vivía para el otro lado, alguien caminaba hacia el otro lado y de ese lado construía un trono de su lado. Pero puedes ser Dios de tu lado, en el otro no pesas ni siquiera un átomo, ya que si eres mayor en ti mismo, menos te encuentras en la realidad.

Con la pequeñez ofendes al grande – alegras al pequeño.

Si estás en tu lado, eres parte de un sueño y no eres real, ya que robaste todo lo del otro lado. El que es grande en si mismo, regatea con el pequeño, quien permanece pequeño, concede su lado y abre el lugar de la realidad. Cada naturaleza es precisa, pero sólo la naturaleza que ha sido superada o la muerte aceptada es el contrapeso de una persona entera o del otro lado.

El alma es el enlace entre lo ajeno y lo tuyo,
pero cuando lo ajeno se convierte en lo tuyo, y lo tuyo se convierte en lo ajeno
entonces el alma se convierte en el espacio de lo ajeno o la fuente de lo tuyo.

El alma es la gravedad entre los magnetismos de lo ajeno y de lo tuyo, que es ajeno hasta no aceptar lo ajeno y vences en él a lo propio. El alma es el fluido robado del espíritu, por eso se extingue bajo los fluidos del más fuerte. Sin embargo el espíritu mismo otorga al espíritu del alma del que se entrega y ningun alma puede quitarle esto. Cuando el espíritu abraza el alma los fluidos de los que se entregan confluyen en el río de luz de un espíritu, pero las almas arbitrarias son abarcadas por el oscuro mundo de los espíritus sin fluido.

Fuimos espíritus en sí mismos, sólo que en otras almas – fuimos gravedades en las relaciones de nuestros propios magnetismos, pero estamos convirtiéndonos uno tras otro en un almas del fluido del espíritu donados o espíritus robados de unos a otros.

El espacio de la ocupación es uno solo – el lugar del infinito adiós.

Los primeros se enfrentarán por lo único y unos a otros se arremolinarán en el lugar de la ocupación o de la muerte, otros se irán y al despedirse le abrirán un lugar en la vida a otros. Cuando se abre la vertical, el lugar de la ocupación ya no tiene más equilibrio en el lugar de la captación, porque ya no hay nadie más allí. Así que la despedida y la captación se separan – la captación abre su propio abismo – la despedida abre el lugar a todo.

La conciencia del estado elemental está latente, pero vives un sueño, pero el estado del sueño se despierta con la regla de tu mundo de sueños. Nos encontramos en el umbral del despertar de la otra parte, el despertar de la conciencia. El grande despertará pequeño y el pequeño al grande, pero nadie podrá creer a sus propios ojos.


Lejos en el interior del invierno yace la primavera y lejos en el interior,
más allá de tu conciencia duerme la conciencia del otro lado
y sólo tu despedida tiene el poder de despertar de los sueños en realidad.

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