Cara o cruz


¿Acaso no son iguales todas las monedas?

Sólamente te cantará la suerte si la arrojas al aire
y sueñas con montañas y valles.
Y vives con las cruces del orgullo
o la fuerza de las caras
como la serpiente de Eva,
que se arrastra a través del desierto

Pero si entre nosotros fueramos solo una moneda de oro,
todos calmarían su sed
de los arrollos de las aguas vitales de la vida.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *