Punto de partida

PUNTO-DE-PARTIDA
PUNTO DE PARTIDA


No exijamos la libertad para nosotros mismos,
en primer lugar se la debemos dejar completamente a los demás.
Esto es posible una vez que el hombre acepta la muerte como un punto de partida.

Porque sólo desde el punto de la muerte podemos ser razonablemente compasivos con el prójimo.